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Día del Alzheimer

Noticia alzheimer

El 21 de Septiembre se celebra el Día Internacional del Alzheimer, una fecha que fue elegida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Internacional de Alzheimer (ADI). 

El propósito de esta conmemoración es dar a conocer la enfermedad y difundir información al respecto, solicitando el apoyo y la solidaridad de la población en general, de instituciones y de organismos oficiales. El Alzheimer nos compete a todos, pues la dependencia que genera afecta no sólo al enfermo, sino también a su entorno más cercano.

Encuentra aquí algunas acciones que permiten el bienestar del adulto mayor: 

  • Alimentación balanceada, en cantidad moderada y a su gusto, en varias porciones al día, refrigerio de fruta, gelatina o jugo en la tarde. 
  • Ejercitarse diario, caminata corta, despacio y con precaución. 
  • Tener un buen hábito de sueño, cama y almohada cómoda, cobijas apropiadas para el frío o el calor, poco ruido y buena ventilación. 

La familia puede contribuir a la salud mental de los ancianos a través de:

  • Visitar con frecuencia a sus seres queridos.
  • Si no es posible estar con ellos, comunicarse por teléfono.
  • Preocuparse por expresarles el cariño de diversas formas.
  • Ofrecer compañía a sus seres queridos cuando la necesite.
  • Escucharlos y tratar de comprenderlos.
  • Compartir con ellos sus penas y alegrías.
  • Hacerlos sentir útiles
  • Participar de sus actividades cotidianas: bañarse, comer, dormir
  • Programar actividades recreativas sencillas en familia, donde los adultos mayores puedan compartir.
  • Programar juegos de azar con parques, dados, escalera, dominó, de Cuba viene un barco cargado de... "X", una letra del abecedario, para que se nombren y recuerden palabras que inicien con esa letra y que permitan ejercitar la memoria, juegos de sumas simples, etc.  
  • Jugar a la pelota, sentados, desde una silla, con los niños pequeños, bailar, cantar y otras habilidades que ellos quieran. 

¿QUÉ ES EL ALZHEIMER?

Es la forma más común de demencia. Es una enfermedad degenerativa que aparece, por lo general, en la edad adulta o avanzada y que ocasiona la muerte progresiva de las neuronas, lo que provoca la pérdida de las funciones controladas por el cerebro afectando a:

  • La memoria
  • El comportamiento
  • El lenguaje
  • El pensamiento
  • Las emociones
  • Las funciones físicas

La enfermedad tiene un inicio lento y gradual, aunque el progreso varía de persona a persona, y se caracteriza por pérdidas constantes de las funciones cognitivas y motrices y por los cambios afectivos. Puede afectar a cualquier persona, independientemente de su género, raza, nivel socioeconómico y/o educativo.

¿CUAL ES SU FRECUENCIA?

La enfermedad afecta principalmente a los mayores de 65 años. En ocasiones, puede aparecer en personas de edad inferior. En España, se calcula que están afectadas más de 850.000 personas, cifra que se duplicará en el 2.020.

¿CUÁL ES EL ORIGEN?

  • Su origen es desconocido, aunque la enfermedad puede estar relacionada con una seria de factores:
  • La edad (aumenta el riesgo conforme aumenta la edad)
  • Componente genético: especialmente cuando la enfermedad aparece entre los 30 y los 60 años.
  • Menos disponibilidad de acetilcolina (un neurotransmisor del sistema nervioso)
  • Agentes infecciosos o tóxicos
  • Otros factores (hipertensión, dieta, apnea del sueño, etc.)

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA?

El diagnóstico precoz del a enfermedad puede ser muy útil, ya que detectándola al inicio, el enfermo puede trabajar sus síntomas mejorando su calidad de vida y retrasar su evolución. Sin embargo, no existe una única prueba médica para su diagnóstico, ya que se basa en una evaluación médica y personas, además de diversas pruebas neurológicas y psicológicas, así como entrevistas a familiares. Un diagnóstico que puede requerir la intervención de distintos profesionales (médico de atención primaria, neurólogo, psiquiatra y geriatra).

 

¿CÓMO EVOLUCIONA?

Fase Inicial

  • Fallos en la memoria inmediata o a corto plazo.
  • Pérdida de concentración e interés
  • Dificultad para encontrar las palabras de nombres y objetos
  • Problemas de concentración
  • Cambios de humor y síntomas de depresión
  • Ligera desorientación temporal o espacial

Fase Intermedia

  • Desorientación en el tiempo y en el espacio
  • Afasia: dificultad para el lenguaje (al paciente le cuesta hablar)
  • Comienzo de los periodos de Agnosia: pérdida de reconocimiento, aunque no es total ya que reconoce ambientes familiares (cónyuge y allegados…)
  • Apraxia: el paciente tiene dificultades para realizar funciones aprendidas como vestirse, higiene personal, utilizar los cubiertos, etc.
  • Trastornos del sueño
  • Deterioro en las funciones físicas: incontinencia urinaria, dificultad para tragar líquidos…

Fase Final

  • Pérdida muy grave de memoria, no reconoce a familiares, amigos u objetos conocidos. Conserva la memoria emocional
  • El vocabulario se reduce a unas pocas palabras y sin coherencia
  • Pérdida de autonomía y una incapacidad absoluta para realizar gestos rutinarios
  • Inmovilidad
  • Incontinencia total y gran dificultad para la alimentación

¿SE PUEDE CURAR?

No, por el momento no existe ningún tratamiento que cure la enfermedad. Sin embargo, se dispone de fármacos, cada vez más prometedores, que permiten en algunos casos una mejoría de las capacidades cognitivas del enfermo o, al menos, el retraso del deterioro.

  1. Tratamientos farmacológicos: Existen varios fármacos que han mostrado resultados positivos en la mejora de las funciones cognitivas aunque estos no siempre tienen los mismos resultados en todos los pacientes. El médico es el que establece el tratamiento más adecuado en cada caso.
  2. Otros tratamientos: Como la Terapia Ocupacional y la Fisioterapia. También se pueden utilizar técnicas de estimulación de la memoria, de comunicación, musicoterapia, ritmo y coordinación de movimientos, ejercicios físicos, etc.

SEÑALES DE ALERTA

  • Pérdida progresiva de la memoria
  • Dificultad para realizar tareas sencillas (salir de compras, ir al baño…)
  • Problemas de lenguaje (olvido y sustitución de palabras)
  • Desorientación en tiempo y espacio (no identificar el día de la semana)
  • Pérdida de objetos y colocación en lugares inadecuados (por ejemplo, colocar las llaves dentro del frigorífico)
  • Cambios repentinos del estado de ánimo
  • Cambios en la personalidad
  • Pasividad (pérdida de iniciativa y trastorno de la capacidad de juicio)