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Agosto: mes del adulto mayor

 

Las vacunas no solo son para los niños, los adultos también deben estar al día en su esquema de vacunación y obtener la mejor protección contra enfermedades. Ponerse las vacunas es una de las formas más seguras de proteger nuestra salud.  

 

A medida que vamos envejeciendo, el organismo se vuelve más delicado y sensible ante las diferentes infecciones debido a una disminución de inmunidad natural. Muchas de estas enfermedades pueden ser prevenibles, por lo cual la vacunación contra estas puede evitar o disminuir su gravedad. 

 

Uno de los principales riesgos de las personas mayores es contraer infecciones graves. El envejecimiento aumenta la probabilidad de adquirir enfermedades, por ello, se recomienda una vacunación contra: 

 

Influenza: con ella se previenen enfermedades respiratorias causadas por un virus, y sus síntomas afectan todo el cuerpo. Esta infección se inicia súbitamente, puede durar hasta dos semanas y mantener a los adultos infectados en cama hasta por cinco días. 

Cualquier persona puede adquirir la influenza, debido a que es una enfermedad muy contagiosa que se disemina por el estornudo, la tos o por tocar objetos contaminados. 

Las vacunas contra la influenza contienen protección eficaz durante 12 meses, luego de los cuales la protección comienza a decaer.  

 

Neumococo: La infección por neumococo supone un problema grave para la salud de las personas mayores, sobre todo en aquellas que ya están debilitadas a causa de otras enfermedades.  El Neumococo es una bacteria que puede habitar en las vías respiratorias (nariz y garganta) de todos nosotros que pueden propagarse de una persona a otra mediante el contacto cercano. 

 

 La bacteria que causa la enfermedad neumocócica se contagia fácilmente con el contacto de persona a persona, al estornudar, al toser o incluso al respirar y al hablar, aún con aquellas que no aparentan estar enfermas.

 

Todas las personas pueden contraer la enfermedad neumocócica, pero los niños menores de 2 años y adultos mayores de 65 años, las personas con determinadas afecciones médicas y los fumadores de cigarrillos tienen el riesgo más alto. 

 

Herpes zóster: Es una erupción muy dolorosa que forma ampollas y afecta generalmente un solo lado de la cara o el cuerpo. El dolor ocasionado por el Herpes Zóster puede durar meses o incluso años después que desaparece la erupción. Este dolor puede afectar su diario vivir. Casi todos los adultos de 50 años tienen riesgo de herpes zóster, porque han estado expuestos a la varicela. 

Aproximadamente 1 de cada 3 personas contraerá Herpes Zóster durante su vida, después de los 50 años de edad este riesgo aumenta. 

Conoce estas cifras: 

  • 1 de cada 5 personas que contrae la culebrilla sufrirá dolor nervioso a largo plazo (neuralgia pos herpética). Es un dolor de difícil manejo e incapacitante, afecta su calidad de vida que incluye actividades diarias inclusive el sueño. 
  • El dolor agudo es el síntoma más común del herpes zóster. 
  • El dolor crónico es la complicación más común del herpes zóster 
  • La vacuna aplica para personas mayores de 50 años. 

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